lunes, 11 de julio de 2011

Por unas líneas más

Solo el celular al costado, una sortija y un par de llaves que lo esperan. Y por más patético que piensen que esto es, es lo único que necesita, lo único que ahora le darían algún tipo de alegría más allá del patetismo que siente en la raza humana (y que ocultamos en cada momento en que es superado por la belleza, no excluyente...)

Y sí, sé tan imbécil de esperar a que el celular suene y ese anillo sirva de algo... pobre tonto que saldría corriendo a las 3am si es que le pidieran que lo haga. Yo me divierto un poco, para que negarlo, es lo menos que puedo hacer si me dedico a ver como eres tan ciego.

Y te lo repito, no va a sonar. Por más que lo mires y veas como los minutos avanzan. Sé feliz recordando que eres bueno, porque si, lo eres... pero no lo suficiente. Ya que estás por allí... traeme un vaso con agua no?

Seré claro, creo que contigo al menos puedo serlo: estás ciego si solo ves lo que quieres ver. Haz tratado toda tu miserable vida de ver lo mejor de la gente, pero adivina, !con cada ángel hay un demonio! Y yo solo estaré para un "te lo dije" sarcástico, para la burla final, para reir al último...

Y es que ustedes son así. La ilusión es su mayor arma, su mayos debilidad y la causa de mis ataques de risa. Seamos honestos y acepta que lo malo lo minimizan, lo bueno lo divinizan y luego se quejan de que no era lo que esperaban. Es la única razón de que tengan una frase tan idiota como "la vida es una mierda a colores", porque ni ustedes mismos pueden creer en su felicidad.

Y vamos, si hablara más encontraría a millones que piensan como yo. Pero luego ese millón actuaría de modo diferente y me encontraría esperando a alguien con quien jugar la siguiente mano. Por eso me digno con mirar y no buscarle más sentido a mi dolor, no tiene caso, porque siempre pasa y siempre estaré mejor... adoro esa parte de la humanidad.

Y mi rol se basa en estar... solo estar. Si estoy soy indispensable, sino... no es algo de lo que alguien se digne a percatarse. Y yo y los mios somos de así... entramos en la historia y salimos al olvido a capricho humano... sin chistar... sin pestañear.

Mientras tú esperas a que el celular suene. Pero aceptemos que yo tengo razón y así me puedo ir a dormir. Lamentablemente no me puedo ir hasta que tú lo hagas y no haré más que ser yo mismo por el momento. Ser humano es tan molesto...

ser yo es tan divertido...

... y en ese punto medio encontramos lo desagradables que podemos llegar a ser, lo irritante que eres, el como detesto nuestra felicidad porque me liga a ti...

jueves, 9 de junio de 2011

El amor, el amor, el amor

Es una frase corta, simple y fácil de pronunciar. Creo que todos queremos escucharla alguna vez... algunos la han escuchado muchas veces de varias fuentes, otros quisieran escucharla muchas veces, pero de una sola persona. Y al final, creo que los que lean esto serán jóvenes, con ímpetu, sueños y ansias de disfrutar la vida... y seguro en general pensamos que el amor incluye, más allá de cosas generales como "estar siempre juntos", "cariño", etc:

  • Querer salir con la pareja siempre que se pueda.
  • Abrazarla y no dejar de verla, sin decirle que tan hermosa se ve solo para que no se entere.
  • El pensar si será o no la persona para el resto de nuestras vidas.
  • Llevarle flores o algún regalo
  • Hacer una locura para probar nuestro cariño
  • Bailar con ella aunque sabes que no sabes bailar
  • Etc...
Este post no tiene mucho sentido, pues en verdad todo lo que puse es verdad... no tengo nada que objetar. Al final solo pensé en otras cosas, las cuales no tenemos que necesariamente olvidar porque somos jóvenes.

Y es que mientras caminaba a casa pensaba en el tema... y me preguntaba el porqué alguien, incluso jóven, al pensar en el amor tiene que pensar solo cosas "de jóven".
Luego, viendo una película vi otras cosas que hay para decir...

Ser jóven, ver a la otra persona y desear ser, no quien baile, salte o haga cosas movidas con ella... sino ser quien la cuide cuando este enferma. Ver a ese alguien y no imaginar otra cosa que el como se verían en su aniversario número 50 de casados. Mirar la vitalidad en sus ojos y solo poder pensar en dos manos arrugadas, cansadas por el tiempo, sosteniéndose mutuamente con una energía que cualquier jóven envidiaría.

Que en nuestra juventud podamos pensar en nuestra vejez...

Y bueno, un paso a la vez ¿verdad? o quizás "no sabes si lo amas tanto como para eso". Tal vez "algún día, pero hoy quieres divertirte". Y bueno, quizás sueño mucho, quizás soy muy idealista...

...Pero si estoy yo, entonces quizás haya alguien más... y si eso es locura, estar locos para siempre y en el lecho de muerte poder estar seguros de que era amor de verdad... porque estuvimos juntos hasta que la muerte nos separe

viernes, 3 de junio de 2011

De vuelta a Loserville

Hacía años no caminaba por aquí, no veía la miseria en el rostro de la gente. Y ahora, quizás por costumbre, quizás por miedo, no quería ver aquello que me hizo dejar este lugar. La escena del crímen seguía allí, nadie la había habitado. Las paredes, las sillas, el mismo lapicero en el suelo...

Todo para recordar que algunos simplemente no tienen derecho a ser felices, porque tienen el deber de hacer felices a los demás. Irónica realidad que me ataca peor que pitbull con rabia.

Los años han cambiado los colores, las calles van más grises, el cielo es más colorido pero a la vez más inalcanzable. Las caras se han demacrado, se les ha ido la vida, se les ha ido el sarcasmo: no me ensaño, sé que soy una de ellas. Pero vamos, fui lo suficientemente listo para salir...

... pero lo suficientemente idiota para volver.

La familia dejó de llorar la muerte de su hijo, yo pase a ser solo un asistente en la foto de un funeral. La costumbre los adormeció, yo sigo teniendo la mancha de sangre grabada en los ojos, los ojos sin vida grabados en el cerebro... soy el único idiota que decidió no olvidar lo que pasó.

Es como si nunca me hubiera ido, como si el pequeño legado que dejé hubiera vivido sin mi para hacerme parte de la historia que quise deslindar de mi...

- ¿Cómo ser felices?
- Ni idea
- Si no sabes ¿cómo serás feliz?
- Con estupidéz
-¿Qué?
- La estupidéz de creer que puedo conseguir algo que no sé como encontrar. La estupidéz de volver a hablar solo
- Y la estupidéz de contestarte

La población aumentó, las ganas de perder el tiempo no han cambiado. No hay autoritarismo, no aquí, ni siquiera nos escuchamos a nosotros mismos. No hay mentira, no, porque ni siquiera nos importa la verdad. No hay dolor, y cómo haberlo si nadie nunca habló de la alegría.

En un lugar donde no hay esperanza, sueños o metas (no las necesitan), vuelvo con una mente nueva. Pero es como si jamás me hubiera ido, sin polvo en la repisa, con la cama bien tendida. Son solo unas vacaciones de la vida que soñé... yendo a la vida que dejé atrás.

-Soy valiente
-Soy inteligente
-Soy bien parecido
-Soy caritativo
-Soy amoroso
-Soy yo...

... aquí no son nada. Aquí el único que se puede dar el lujo de ser alguien es Dios, porque a los demás... los demás no le interesan. Y yo que recién piso el pueblo por dos horas, a mi que se me dio por ver el mundo... comienza a no importarme de nuevo...

... y quizás jamás me debió importar.

martes, 24 de mayo de 2011

Como nunca y como siempre

No espero que pregunten porque lo hago

No espero que entiendan porque lo digo.

Son ajenos a ustedes, mis razones y motivos,

Es indiferente a ustedes mi persona.

Y así sea el día de 24 horas,

Ni en 50 sería suficiente,

Apasionado, forajido y vehemente,

El destino es un cruel competidor.

Y a la mitad de la función,

Ya se van quedando sin historia,

La trama rememora a la memoria,

Los actores son mitad monotonía, mitad sueño.

Y no por sobrepasar en ingenio,

Soy juez, jurado y verdugo,

Soy demandante y acusado,

Tengo que suplir todas sus culpas.

Y no entenderán nunca,

Porque los odio como siempre,

Porque los quise como nunca,

Porque me traicionaron de repente.

Todo por un verso de Neruda,

Todo por un poco de silencio,

Renunciaron y no son más que un recuerdo,

Se apuntaron para estar en mis pesadillas.

jueves, 19 de mayo de 2011

Vitácora de un extraño

En el momento de debilidad, de dolor, de sufrimiento... lamentablemente hay un lujo que no me puedo dar. Y es que a tal punto llega la sátira que cuando todos ceden uno debe mantenerse, aunque sea pegándose a la pared, aunque sea tragándose las lágrimas, aunque sea perdiendo su humanidad por los demás...

Razones hay muchas, sobrevivientes pocos, corazones intactos... menos. Si por hoy dejo la política es porque ya me embarré suficiente con ella. Y si, ahora está sucia y hay que cambiarla, pero intenten limpiar un baño sin salir embarrados. Y a medida que las fuerzas me ganan, los ojos se cierran y los escudos se rompen, solo veo más y más trabajo... y el miedo de quizás no poder culminarlo.

¿Amigos? Hace años no hay quien me recuerde para qué sirven. ¿Aliados? Diseminados, requieren una luz y yo ahora no brillo más que Luna sin Sol. Y es que el foco se quema y hay que cambiarlo...
¿cuántos humanos se necesitan para cambiar un foco? Al final cada quien querrá hacerlo a su manera.

¿Dónde están amautas, amigos, aliados, razones para dar un paso más? Festejando el resultado de mi esfuerzo, mi sudor, mis lágrimas, mientras yo solo recupero fluidos para volver a perderlos. Y esa sonrisa de satisfacción por el trabajo bien hecho no se ira. Ese desinterés por lo perdido tampoco. Esa resignación a la soledad postuma... se ha vuelto tan recurrente que es más natural que el sentir lo contrario.

Cada día me pregunto porque voy al siguiente destino. Veo la sonrisa del resultado de la labor y creo encontrar la respuesta. Antes de partir veo lágrimas por la misma estúpida razón... y la estupidez se rie en mi cara porque las risas que causé no eran las de un amigo... eran las de un payaso.

Supongo que parto con la esperanza de que no siempre sea igual, de que alguien entienda, de que alguien aprenda. No me creo ni me acerco a un maestro... y no tengo mucho que dar, pero lo que tengo lo di, lo que tengo lo doy, y lo que tengo lo seguiré dando... así sepa de antemano que me romperán el corazón...

sábado, 14 de mayo de 2011

Tengo miedo

Tengo miedo... a menos de un mes para las elecciones. Tengo miedo no por si entra un comunista expropiador (como dicen) o una gorda y todo el cargamontón de corruptos (como también dicen). Tengo miedo de que el miedo sea el que domine las mentes de la gente, ese miedo que les hace olvidar sus valores, sus creencias, ese miedo que carcome y te hace perder tu dignidad.

¿Dónde están los defensores del modelo económico y del crecimiento que debe ser mantenido? Ahora dicen que el modelo económico no lo es todo para votar. ¿Dónde están los que votarían por el mejor candidato pues se requiería a alguien recto y honesto? Ahora dicen que es mejor el corrupto que el chavista.

Más allá del cambio son los motivos los que me asustan. Pues yo puedo golpear a alguien... pero pueden haber 500 razones distintas para hacerlo, y con algunas seré aplaudido, con otras repudiado.

Quizás somos cobardes... quizás los incas eran cobardes y se dieron a morir cuando vieron a su gobernante capturado por un puñado de gente. Quizás somos cobardes y miramos impotentes mientras un argentino nos decía que nuestra realidad iba a cambiar y que seríamos por fin libres (¿no era nuestra libertad escoger lo que queríamos y no verlo pasar?), obligándonos a aplaudir en media plaza rodeada por chilenos y argentinos armados. Quizás somos cobardes y ante cada hombre que entró a punta de pistola simplemente nos bajamos el pantalón.

Quizás sea un línea de eventos que nos llevaron hasta este momento: el momento donde somos tan cobardes que a eso que no nos gusta lo insultamos, escupimos y lanzamos piedras... como al chico raro de la clase, como al loquito que diambula por el pueblo... ¿si estuvieramos en Salem ya habríamos quemado brujas?

Si bien el tema ya ha sido tocado mi angustia es recurrente. ¿En qué punto los que querían lo mejor comenzaron a creer que pueden conseguirlo insultando y agrediendo? Y ahora los que no piensan como tú son tontos, ignorantes, olvidaron lo que pasó o no ven lo que va a pasar. ¿Tal es el miedo que tienes a aquello que no quieres?

Y si gritas, peleas e insultas y luego las cosas no salen como quieres... y luego callas o te largas del país ¿en verdad peleaste? ¿O eres el niño picón que se va echándole la culpa al resto para no aceptar su derrota?

Tengo miedo de mi generación, temo por mi país, temo por los que nos seguirán. Temo por ser juzgado en el futuro y hallarme culpable. Pero aún con miedo tengo el coraje de elegir, y elegir es decidir por lo que creo lo mejor y decir con convicción porque creo que es lo mejor. Y si eligo A es porque simplemente quiero elegir A... y no diré que B es feo, malo o que me va a matar, eso es de cobardes...

Si nuestra opción es tanto mejor que la otra (con "mejor" no quiero decir "buena") ¿por qué no hablar de esas cosas que la hacen mejor? Pero no, solo dicen lo que el otro no tiene, lo que no es... o lo que quieren pensar que no ofrece... y hablan tanto del otro que parecen novia despechada.

Y es un buen ejemplo, es como esas parejas que terminan y uno de ellos busca a otro para tener un "desquite". Y te apegas a este otro... pero tu mente esta simplemente pegada al que te echó. Y si incluso en la mente rara norteamericana eso es malo... no veo con buen fin una actitud parecida en un país tercermundista...oops, diré: en vías de desarrollo.

Para mi la democracia no funciona aquí, y no funciona porque no tenemos demócratas (salvo excepciones, obviamente). Y mi mayor temor es que querramos obligarla a funcionar sin tener herramientas apropiadas, en vez de procurarnos las herramientas primero...

Sigo con algo de miedo...
... sigo viendo ataques
... insultos
... peleas

... hablan pestes del otro sin decir nada bueno de su candidato ¿o es qué no lo tiene pero quieren ocultar su vergüenza? eso me da más miedo aún...

lunes, 2 de mayo de 2011

El profesional

Por una vez quise ver el diccionario (si, esa cosa que no regula el lenguaje) y saber que era un profesional. De los cinco resultados que pueden encontraer en el diccionario RAE me gustó este:

"Persona que ejerce su profesión con relevante capacidad y aplicación."

Todo surge por un tema muy simple: No soy abogado. En mi búsqueda de comprender mejor un periodo de la historia encontré términos legales que no entendía y, como buen curioso, pregunté. Las respuestas que encontré, si bien estaban en español, parecián arameo, sumerio o nahuatl: la similitud de estos es que conozco sus nombres, pero no sé nada de ellos.

Acostumbran a los historiadores a escribir para historiadores, a los abogados para hablar de modo que entiendan otros abogados, a los sociologos a hablar como si todo el mundo fuera sociologo (las excepciones, como en toda generalización, existen). El profesional, el intelectual, quien debía guíar a su país para formar así una élite preparada para gobernar y dirigir, haciéndolo con la razón y la sabiduría, mas no con el látigo y la moneda, no existe.

Personalmente lo perdí de vista, quizás sea porque mi ojo derecho no tiene buena visión. Por esto admira a Porras Barrenechea...

Gran historiador, reconocido en el país, le interesó más ir a escuelas a educar a aquellos que no serían historiadores, que no eran pensadores y que quizás no querrían volver a ver un curso de historia en su vida luego de salir del colegio. Esto le costó, quizás, el nunca tener una gran obra escrita: su gran obra estuvo en sus alumnos y como profesor de mi colegio, el Anglo Peruano, si bien nunca lo conocí, lo recuerdo con cariño.

Nos acostumbramos a un profesional que sabe, pero solo para habler con otras personas que saben. Pero en el momento donde el conocimiento no se difunde a más de 1000 personas, cuando hay millones ¿Vale la pena saber? No se preocupen genetistas, físicos nucleares o gente que sabe que sus carreras son demasiado complejas para difundir lo que ellas ocupan.

Pero historiadores, abogados, antropólogos, filósofos, arqueólogos, teólogos, etc. ¿creen poder decir una frase sin necesidad de usar un 70% de palabras rebuscadas? Yo lo agradecería... y de seguro también el déficit educativo que tiene este país.

Al grupo que tuvo la suerte de entrar una universidad, nos alarma el nivel de ineptitud que tienen algunos (a los que vieron los reportajes de Panamericana TV), nos entristece el sistema educativo nacional y lloramos al ver como el niño y jóven peruano memoriza para el examen y olvida para la fiesta después del examen. La culpa es del gobierno... la culpa es del profesor... la culpa es que no hay plata...

¿La culpa no podría ser de nosotros? De quienes podemos tener, de los que tenemos y no damos. En una época el intelectual era venerado, incluso su egocentrismo era aceptado al punto de que Valdelomar se autodenominaba el centro del Perú, ahora ¿acaso la gente venera que nos encerremos en bibliotecas, usemos palabras elegantes y nos reunamos con otros conocedores para simplemente enfrascarnos en discusiones donde el conocimiento es solo para menos del 10% de la población?

El profesional debería, como hermano mayor, guíar a los que no tienen el privilegio de saber como uno. El profesional debería educar antes de querer lucrar. El profesional debería gobernar... no porque sabe más, sino porque el que sabe menos clamaría por ese conocimiento. Hace mucho escucho comentarios de gente no preparada en el gobierno que obviamente arruina las cosas...

¡En qué momento los intelectuales mostraron que estudiar servía para algo!? A las excepciones las aplaudo, a los encacillados los exhorto... a mi me desprecio: ya que solo estoy escribiendo para otros intelectuales. Peco en el pecado que denuncio, pero espero no pecar más. Y como historiador prefiero que un niño de colegio ame a su patria por lo que es (bueno y malo), a que otros historiadores me digan que mi última publicación está bonita...

Se puede hacer las dos, ninguna es excluyente... los únicos que excluyen somos nosotros...

...y así nos preguntamos porqué estamos jodidos.