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miércoles, 9 de noviembre de 2011

¿Qué tal, mi amigo?

Santiago decía: Muéstrenme su fe sin obras que yo les mostraré mi fe por mis obras. Pero no voy a hablar de fe. Perdónenme si esperaban que escribiera antes y perdóname Santiago pero modificaré tu frase:

Muéstrnme su amistad sin obras que yo les mostraré mi amistad por mis obras...

Y bueno Santiago ya me disculpé. Pero lo pensaba hoy mientras alguien me mostraba algo nuevo que aprender (cosa que odio reconocer). Pero me pongo a pensar en amigos y amistades y no puedo más que pensar en esta frase.

Y es que he escuchado tantas veces esa palabra que se puede considerar tan falso a como cuando un chico les dice a ustedes, mis amigas, que son la única en su vida (aceptémoslo, la mayoría se lo dijo antes a un número indefinido y después de ti sabemos que lo usará para otro). Si mujeres, la mayoría de hombres son idiotas ¿Problem?

Para creyentes y no creyentes, lo único que un ser humano puede considerar suyo es su palabra. ¿Creen que su vida es suya? Pues no la pueden mantener más de lo que Dios, el destino, Alá o cualquier otro ser omnipotente en el que crean pueda querer. ¿Sus ideas? Las tomaron de otros, aprendieron y modificaron el trabajo de otros así que no son más que hijos de alguien, sobrinos de alguien... quizás con la salvedad de 2 o 3 ideas.

Pero una promesa, o juramento si les gusta... es lo único genuinamente suyo que solo ustedes se pueden quitar. Y es que una vez que su palabra no valga, de momento no puedo pensar en algo que puedan seguir llamando genuinamente suyo. ¿Y qué se hace cuando se promete algo? Fácil, se cumple.

El basar amistades en palabras es basarlas en aire, en articulación de sonidos, en lo efímero de lo que el odio capta, lo que el cerebro procesa y lo que el corazón quiere creer que se procesó. La acción implica decisión, la acción implica movimiento, la acción implica efecto así nadie más lo vea... las palabras solo valen si otro las escucha, las acciones pueden hacer mucho así el resto no las vean.

Y tenemos promesas de apoyo, de best friends forever o clásicos BFs... pero ¿cúantos pasaron del "todo va a estar bien" al "no te dejo hasta que estes bien"? ¿Cúantos piensan en que poder dar antes de pensar en que poder pedir?

Bueno todos tenemos problemas... pero adivinen qué, los que se destruyen la garganta, los oidos, el lomo o cualquier otra parte del cuerpo... por ustedes, ellos también los tienen y aún así se toman el trabajo. Y si hablamos de las obras desinteresadas y la buena voluntad y la amistad y blablabla... pero ¿por qué no hablar de reciprocidad?

Si alguien que los ayuda lo hace pensando en que les pedirá cuando le toque su turno, entonces los ayuda por conveniencia y para eso mejor no acepten ayuda alguna. Pero si alguien los ayuda porque simplemente quiere ver una sonrisa en sus caras y luego le quieren dar una recompensa... simplemente lo insultan. Insultan su voluntad, insultan sus motivos... como Judas insultaba el que esta mujer llorara y lavara los pies de Jesús con un perfume caro. Para Judas el perfume hubiera sido un perfecto "pago" o "presente" por todo lo que Jesús hacía... pero seguro que la simple idea repugnaba al maestro.

Pues no, no está mal dar a los amigos, y tampoco esta mal pedir. Pero si se da que sea porque quiere darse y si se pide que sea porque se necesita. Que no se de pensando en recibir una recompensa y que no se pida pensando que uno se lo ganó por acciones pasadas.

La amistad, así como el amor, sobrevive en el caso que ambas partes involucradas cumplan con sus responsabilidades; sin embargo, sobrevive mientras ninguna de las partes tenga que obligar a la otra a cumplir. El hecho de "portarse amigo" es algo que tocaré otro día... solo digo lo que creo que por hoy debo decir. Tengan una buena noche, y felicidades a quienes tengan amigos, alegría por aquellos que digan que tienen amigos, quizás algo de pena por quienes simplemente crean tenerlos. ¿Me pasé de la raya? Pues adivinen, me importa tanto su raya como a Sendero los derechos humanos (muy sensibles? supérenlo).

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Lo crudo no siempre es malo

Ok, sé que hace mucho no escribo y sé que hace mucho más no escribo una cosa coherente. Bueno adivinen que, eso último seguirá sin cambiar. Al menos que por supuesto, se me antoje ¿qué es un hombre sin aspiraciones?

Hoy me puse a pensar en el sexo fuerte, no bola de enfermos no me refiero a eso. Me refiero a los hombres, nosotros los machos por naturaleza, los que dirigen y tienen los músculos y deberían tener las riendas de las relaciones. Etc, etc etc, si claro somos geniales y ahora cántenme una de Arjona.

Y seamos honestos, somos los seres más cobardes que hay. Al menos los animales que se esconden lo hacen ante el peligro, peligro de muerte, peligro de desaparecer… nosotros no podemos ni aceptar sentir algo por alguien sin sudar frío y deshidratarnos por eso.

Esto es un tema complejo y me tomaría mucho más que un simple post explicarlo. El hecho es que somos cobardes al momento de enfrentar al sexo “débil”. Y cuántas canciones, poemas e historias se crearon para mujeres que nunca llegaron a saber que eran ellas quienes lo inspiraban. En lo personal ya perdí la cuenta: mujeres ¿me ayudan?

O mejor no lo hagan. En serio, no serviría de mucho. Intentan encontrar al hombre perfecto, y algo común es que esperen que este haga el primer movimiento. Bueno tendrán éxito si buscan al Señor Encantador en un bar, una disco o en la playa. Y mientras su boca dice las palabras que siempre desearon oír no son capaces de ver que sus ojos ven por debajo de su cuello o sobre sus muslos.

Obviamente se crea esta imagen de seguridad, carisma y descaro con lo que el miedo deja de ser una opción. Y obviamente están esperando a que un día nos acerquemos y les digamos que se ven condenadamente hermosas, pero adivinen: nos aterra la idea que ya repasó 26 veces nuestra mente en los últimos 4.5 segundos.

Esto, queridas, es un error de comunicación, y es que no entienden. Los hombres terminan siendo simples (¿recuerdan su chiste comparando a un hombre con un Nokia? Si, ese que ni juegos tiene). Pero más allá de burlarse no se dan cuenta de que esta afirmación serviría mucho si la pusieran en práctica. Están tan absorbidas en sus propias ideas, sus propios deseos, sus propios sueños que no pueden entender que no tenemos, ojo, NO TENEMOS la facilidad para decir aquello que a ustedes se les hace más fácil: La Verdad.

Y es que decir cara a cara, sin voz temblorosa “me gustas” o algo parecido, sin haber quemado unas 125 neuronas con la idea de “¿qué me va a decir ahora?” es difícil si en verdad la persona te interesa. Ahora, allá va que guardemos la entereza de no mordernos las uñas en los que se convierten los 3 segundos de espera más largos de nuestras vidas (sí, demoren más y eso pasará a ser peor que tortura de la KGB).

No quiero decirles como enamorarse, ni como declararse: Rayos sí que me servirían esos consejos. Siendo honesto eso sería mejor que el “Manual del Pendejo”. Simplemente vean un poco más de su pequeña y simétrica caja llamada vida y entiendan que no todos la viven igual.

A los cobardes que están por allí, los apoyo, no tiene nada de malo… al menos hasta que lleguen al extremo de stalkear a la persona. Mujeres, abran sus ojitos: el príncipe encantador no existe, y los que se le parezcan no estarán en una disco viendo traseros en jeans apretados o senos alzados en un buen bikini. No digo que no miren, solo digo que no es probable que los encuentren haciendo eso. No me quieren creer, que pena: es su vida, arruínenla como mejor les parezca.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Una pequeña carta

A quien corresponda:

Esto es parte realidad parte fantasía, porque bueno, supongo que quiero divertirme un poco escribiendo que espero te divierta leer. Y es que si bien amo las cosas simples de la vida, amo también complicarlas un poco de vez en cuando.

Y si quisiera hablar de ti sería hablar de dos semanas, y un par de frases más. Y si bien puedo decir algo, creo que muchos otros podrían decir mucho más. Son buenos recuerdos de algo que nunca pensé ser capaz de hacer, y de una o dos tonterías que nunca podré olvidar.

Pero bueno, podría seguir el clásico parámetro cristiano, pero no quiero hacerlo. Con esto no digo tener algo en contra de eso, simplemente pienso que esto podría ser un poco mejor, un poco más complejo. Y es que decir "eres una buena hermana en Cristo", "eres de bendición", "eres una buena Hija de Dios" o "agradezco a Dios por tu vida" es algo que he escuchado demasiadas veces. No digo que no sea verdad, pero leerlo aquí sería como los "feliz cumpleaños, pasala bien y que Dios te bendiga" que leemos 50 veces porque al parecer o todos desean lo mismo o nadie tiene ganas de idear un mensaje mejor.

Hay tanto que no sé de ti, tanto que nunca sabré. Pero no necesito saberlo para quererte, eso lo aprendí con las tonterías que solo tuvimos una oportunidad de hacer. Y es que siempre recordaré el no tener vergüenza de nuevo. Esas dos semanas siguen siendo incluso hoy, un año después, lo mejor que me ha pasado en la vida y si tengo que decirlo, le agradezco a Dios cada vez que como una granadilla o leo algo en inglés.

Y no alargaré más esto, no creo que tanta cursilería llegue a algún lado si es que se alarga más. Solo disculparme por la demora, por los sustos y las cosas raras: Pero por lo menos, a las dos últimas tendrás que acostumbrarte... porque hay cosas querré que cambien.

Hasta la siguiente oportunidad,

Abel Tiravanti

Ps1: Esto te servirá para practicar
Ps2: Mi cabello sigue largo
Ps3: "PS" no significa PlayStation. xD

miércoles, 10 de agosto de 2011

Uno pequeño a los escritores

No soy psicólogo, nunca pretendería serlo. Pero hay que cosas que veo y de las que puedo hablar así no tenga un título o haya llevado una carrera. Y es que a veces el hombre puede conocer cosas sobre sí mismo, cuando deja de concentrarse en lo que ve y empieza a concentrarse en el cómo.

Hace poco me dijeron que estar asustado no iba conmigo, ¿razones? No las hay, simplemente no soy yo. Respeto inmensamente a la persona que lo dijo, pero seamos honestos: todos hemos estado aterrados en algún momento, y si somos muy jóvenes aún, pues lo estaremos entonces.

Y así, podemos elegir ser la mera sombra de un “yo” que intentamos aparentar cada día ante el público. Así como la Realeza de este siglo, tener nuestro papel reducido al de actores, buscando el aplauso de rostros que quizás no volvamos a ver, rostros que nos observan por diversión, y que si mañana desapareciéramos no darían un centavo por saber donde fuimos a parar. Y cuando las luces se apaguen, como toda sombra, estamos destinados a desaparecer. Como todo actor, al alejarse del aplauso no es más que una persona que sabe aparentar pero no tiene ante quien hacerlo.

Mientras nosotros somos un concepto… relativo. En una realidad donde relativo pasó a ser: yo tengo mi verdad y tú la tuya y ambas son válidas. Pero si son válidas ambas ¿por qué perder tanto tiempo discutiéndolas? ¿Por qué pasar la vida luchando por…? Lamentablemente no sé como terminar esa frase. Y así, convertimos la libertad de poder decir “si” y “no” al estúpido y maldito concepto que nos dirá que si somos libres tenemos que hacer lo que queramos. Sin saber que al negarnos a negar nos hizo perder parte de nuestra humanidad. Los animales comen, defecan y follan… el ser humano tiene mucho más que hacer, porque puede elegir hacerlo.

Y la libertad de expresión es poder decir lo que uno quiera, cuando uno quiera y que aunque él otro sienta que le arrancas el alma no pueda detenerte. Patetismo que llega al punto que de cada cosa de la vida queremos solo lo que nos conviene: Sexo sin reproducción, carnalidad sin compromiso en una relación, libertad de expresión sin decoro o respeto básico por el “cuándo” o el “dónde”, mucho menos del “cómo”. Y hoy alguien puede venir e insultar al presidente de la república y si este contesta es un escándalo: pero si voy e insulto a tu madre en tu cara tú me responderías con 10 veces más odio… o golpeándome con todas tus fuerzas. Y así la moralidad (así como la ética) pasó a ser un concepto relativo… excepto cuando es uno mismo quien se vuelve el afectado.

Solo sombras de algún objeto al que no nos atrevemos a mirar…

Y por eso tenemos un confidente, alguien especial a quien contarle las cosas, ese secreto que solo esa persona sabe. Es simplemente gratificante poder decir ese algo que nos mata, golpea o asfixia. Pues yo no sabría decirlo…

Pero no es un reclamo, y simplemente odiaría que después de esto alguien quisiera mostrar compasión. No necesito compasión de otras personas, necesito ver que se salven antes de querer salvarme a mí. Y si decido escucharlos no es porque crea que sus comentarios no valen la pena…

Tienen una voz y merecen ser escuchados. Pero la expresión no es un derecho, es un privilegio. Y es un privilegio porque en el momento en el que alguien decide dar segundos, minutos, horas de su vida para que puedas tener ojos posados sobre ti, tú tienes una responsabilidad. Porque si alguien pone su confianza en ti es porque espera que lo que hagas sea por su bien, con el respeto y altura que merece. Y si alguien te escucha es porque espera que demuestres que oírte, que leerte, valga cada minuto de su tiempo. No porque seas Shakespeare, no porque seas Demóstenes, no buscan profesionales, buscan gente que entienda que al estar en el estrado son uno de muchos, pero uno al que se le dio la confianza para hacer algo… y Dios nos salve de quienes piensan que libertad de expresión significa que simplemente no podrán callarnos.

Tengo elocuencia, al menos eso me han dicho y perdonen mi vanidad al creerlo. Y podré ser sutil, irreverente, agresivo o testarudo, pero de ninguna de estas actitudes me arrepiento. Y lo que soy, seré, no una mera sombra, y seguiré existiendo aún con las luces apagadas. Más cállenme si en algún momento uso mi privilegio como un poder, y mi responsabilidad se vuelve una licencia, o si les hago sentir que desperdiciaron momentos de su vida…

No puedo hacer nada por lo que ya hice, solo puedo encargarme de lo que haré. Hay algunos que no tienen hombro donde llorar, y que sin derramar lágrima alguna pueden robarle un suspiro a la humanidad. Hay algunos que simplemente no pueden desfallecer en silencio… mientras sientan que hay una palabra más que decir, un verso más que entregar, un alma más que tocar.

Y el día en que todos ellos callen el mundo estará en paz… la paz que solo puede dar la muerte.

jueves, 9 de junio de 2011

El amor, el amor, el amor

Es una frase corta, simple y fácil de pronunciar. Creo que todos queremos escucharla alguna vez... algunos la han escuchado muchas veces de varias fuentes, otros quisieran escucharla muchas veces, pero de una sola persona. Y al final, creo que los que lean esto serán jóvenes, con ímpetu, sueños y ansias de disfrutar la vida... y seguro en general pensamos que el amor incluye, más allá de cosas generales como "estar siempre juntos", "cariño", etc:

  • Querer salir con la pareja siempre que se pueda.
  • Abrazarla y no dejar de verla, sin decirle que tan hermosa se ve solo para que no se entere.
  • El pensar si será o no la persona para el resto de nuestras vidas.
  • Llevarle flores o algún regalo
  • Hacer una locura para probar nuestro cariño
  • Bailar con ella aunque sabes que no sabes bailar
  • Etc...
Este post no tiene mucho sentido, pues en verdad todo lo que puse es verdad... no tengo nada que objetar. Al final solo pensé en otras cosas, las cuales no tenemos que necesariamente olvidar porque somos jóvenes.

Y es que mientras caminaba a casa pensaba en el tema... y me preguntaba el porqué alguien, incluso jóven, al pensar en el amor tiene que pensar solo cosas "de jóven".
Luego, viendo una película vi otras cosas que hay para decir...

Ser jóven, ver a la otra persona y desear ser, no quien baile, salte o haga cosas movidas con ella... sino ser quien la cuide cuando este enferma. Ver a ese alguien y no imaginar otra cosa que el como se verían en su aniversario número 50 de casados. Mirar la vitalidad en sus ojos y solo poder pensar en dos manos arrugadas, cansadas por el tiempo, sosteniéndose mutuamente con una energía que cualquier jóven envidiaría.

Que en nuestra juventud podamos pensar en nuestra vejez...

Y bueno, un paso a la vez ¿verdad? o quizás "no sabes si lo amas tanto como para eso". Tal vez "algún día, pero hoy quieres divertirte". Y bueno, quizás sueño mucho, quizás soy muy idealista...

...Pero si estoy yo, entonces quizás haya alguien más... y si eso es locura, estar locos para siempre y en el lecho de muerte poder estar seguros de que era amor de verdad... porque estuvimos juntos hasta que la muerte nos separe

jueves, 19 de mayo de 2011

Vitácora de un extraño

En el momento de debilidad, de dolor, de sufrimiento... lamentablemente hay un lujo que no me puedo dar. Y es que a tal punto llega la sátira que cuando todos ceden uno debe mantenerse, aunque sea pegándose a la pared, aunque sea tragándose las lágrimas, aunque sea perdiendo su humanidad por los demás...

Razones hay muchas, sobrevivientes pocos, corazones intactos... menos. Si por hoy dejo la política es porque ya me embarré suficiente con ella. Y si, ahora está sucia y hay que cambiarla, pero intenten limpiar un baño sin salir embarrados. Y a medida que las fuerzas me ganan, los ojos se cierran y los escudos se rompen, solo veo más y más trabajo... y el miedo de quizás no poder culminarlo.

¿Amigos? Hace años no hay quien me recuerde para qué sirven. ¿Aliados? Diseminados, requieren una luz y yo ahora no brillo más que Luna sin Sol. Y es que el foco se quema y hay que cambiarlo...
¿cuántos humanos se necesitan para cambiar un foco? Al final cada quien querrá hacerlo a su manera.

¿Dónde están amautas, amigos, aliados, razones para dar un paso más? Festejando el resultado de mi esfuerzo, mi sudor, mis lágrimas, mientras yo solo recupero fluidos para volver a perderlos. Y esa sonrisa de satisfacción por el trabajo bien hecho no se ira. Ese desinterés por lo perdido tampoco. Esa resignación a la soledad postuma... se ha vuelto tan recurrente que es más natural que el sentir lo contrario.

Cada día me pregunto porque voy al siguiente destino. Veo la sonrisa del resultado de la labor y creo encontrar la respuesta. Antes de partir veo lágrimas por la misma estúpida razón... y la estupidez se rie en mi cara porque las risas que causé no eran las de un amigo... eran las de un payaso.

Supongo que parto con la esperanza de que no siempre sea igual, de que alguien entienda, de que alguien aprenda. No me creo ni me acerco a un maestro... y no tengo mucho que dar, pero lo que tengo lo di, lo que tengo lo doy, y lo que tengo lo seguiré dando... así sepa de antemano que me romperán el corazón...

martes, 1 de marzo de 2011

Regalos...

"Cada día despierto sabiendo que no queda mucho tiempo, que en cualquier momento puede terminar, que hay algo susurrando en el viento que no sirve de nada una segunda oportunidad...."

-Alguien, un día...

Ningún amanecer resulta igual al anterior, ninguno es más bello que el que se ve ahora, hoy, porque estoy donde estoy y soy lo que soy. Y soy lo que soy porque eres quien me ayuda a disfrutarlo. Y soy sincero, podré luchar, sangrar y agonizar por cientos, pero sé que al final solo dos recordarán que hoy agonizo...

¿Por qué son tan mal agradecidos? ¿Soy tan "buen amigo" que les gusta tenerme lejos hasta que necesitan algo de sangre?

Y la pregunta más importante... ¿Por qué me tiene que importar? Se da lo que se da, se ama porque se quiere amar y se es feliz porque uno quiere serlo. Hoy estoy en un espacio vacío pero la sonrisa que alguna vez generé se vuelve una razón más para no tomarle importancia al frío...

... no me abriga, pero me reconforta.

Y en mis manos veo nuevas arrugas, nuevas cicatricez, magulladuras... pero no veo quien las sostenga... y es que tengo miedo...

No de estar solo, no de ser inadecuado, no de no encajar. Tengo miedo de lo que puedo hacer, de mi luz, de mi potencial...

... pues lo que haga con ella depende de mi y yo me aterro...

Y los años pasan y la luz brilla, y yo me espanto, pero mi luz algún día inspirará a alguien a ilumina a otros y por eso vale la pena cambiar el miedo...

El hombre sin miedo no es hombre... la sonrisa sin el llanto es vacía... así como el uno sin el otro es nulo, frío, hueco...

Algún día moriré solo, con mi suerte y mi fe... pero hoy no... hoy hay mucho que hacer...

puedes reir, puedes llorar, puedes gritar, pero mientras tú seas tú todo vale la pena...

...algunas historias sin final suelen decir todo lo que uno quiere por si solas...


PD: Raro, sin sentido y quizás algo trillado, pero es lo que es. Feliz Cumpleaños.

01/03/11

sábado, 26 de febrero de 2011

00:43

Es que me hablas como un ignorante, como un niño. Increiblemente pretendes que trague esas patéticas excusas, formas de decir "no tengo nada que decirte" de modo elegante. Todo estará bien, saldrás adelante, tranquilo... mientras yo pensaba que al menos tú podías entender algo más de mi...

Jamás quise una pisca de su compasión, su misericordia hacia mi se hizo lamentablemente asqueante cuando pensaron que mi vida se basaba en necesitarla. Cada segundo pasé ensuciando mis manos por ustedes, y de seguro las buscarán cuando necesiten que algo se ensucie de nuevo. Y seamos honestos, soy una sombra de algo que alguna vez ustedes vieron por una primera vez. Una especie de prototipo, un esbozo de ser humano.

Y no se dan segundas oportunidades, lamentablemente lo aprendí al entender que ya no puedo esperar nada. Y es porque no espero que no me sentiré decepcionado al saber que no se moverá un dedo.

Bajo la lluvia me he sentido purificado, bajo el Sol volví a brillar, en el viento prefiero estar en contra del mismo para sentir que hay algo cercano a lo que enfrentarse...

... en el silencio me doy cuenta que algo es necesario para esto... que nadie hable: una realidad demasiado familiar.

Bienvenidas sean las manos que aparezcan para dar un poco de si mismas para una buena causa, yo estaré allí, luego me iré en el momento donde ya no se necesiten. Abrazando un pasado tan silencioso que me permite escuchar el futuro, que me permite saborearlo, y aprender a ya no temerle.

Que un día miraré a mi alrededor al no poder levantarme de tanto dolor y no habrá nadie... algo a lo que ya me hice la idea...

miércoles, 23 de febrero de 2011

Con millas acumuladas

El simple hecho de despertar y saber que no importa que haga, diga o piense no podré verte. No es tan malo, quizás algo molesto y un poco inquietante, pero se puede soportar. Unas cuantas fotos no bastan, no siempre, y si somos honestos sabemos que las risas escritas jamás podrán apelar a los latidos tanto como lo no evidente.

Y si, que no estes es tan malo, pero soportable. ¿Por qué? Porque estoy vivo, lo estve sin ti y ahora que te conozco me siento más vivo, pero si la vida es mía, y tu ausencia no la ahuyentará. Pasión, deseo, euforia, emoción, si, quizás sienta algo de eso. Amor...es algo más difícil de saber. Y es amor es una palabra y yo solo un hombre, y solo puedo decir palabras y hacer hecho para demostrarlo.

...y luego de años de haber escuchado dos "acepto", dos evidencias del paso del tiempo nos dejarán como uno solo, solo entonces estaremos seguros de que era amor.

Podrías estar más cerca y lo agradecería, podría ir por el simple hecho de ver tus ojos, luego desaparecer una vez más y ser un par de letras... un par de ideas...

Podrías irte más lejos y lo agradecería, aún podría soñar, desear, despertar esperando el volver a dormir para aunque sea verte un momento inconciente. Lo sé, los sueños no son tan buenos como la realidad, pero la realidad solo es buena cuando aprendes a abrazarla, con lo bueno y lo malo, quererla, como una novia, respetarla como a una mujer, amarla como al ser de tu vida.

Y de vez en cuando mientras camine, coma, beba o sonría... recordaré tus ojos y un hilo de melancolía se desprenderá de mi saco. Y cuando ame, luche caiga y me levante pensaré en tus labios... y pensaré si alguna vez querré a mi vida tanto como a ti. Algún día te extrañaré... pero recordaré que estoy vivo...

...algún día moriré y me preguntaré si en verdad he vivido...
...si te veo a mi lado entonces sabré que vivimos...
...si no te veo... sabré que solo es porque tengo los ojos cerrados...

martes, 1 de febrero de 2011

Unos cinco minutos después

Leerán estas líneas y notarán algo de tristreza en ella. Se lamentarán porque yo lo hago, o quizás porque no están seguros de eso. Aunque personalmente no lo creo, no es tan interesante mi ánimo, no lo es ni para mi, no lo es para ustedes, aunque esto ni siquiera hable de eso.

Y quizás incertidumbre sea la palabra adecuada, el no saber si es verdad o no el pedazo de realidad del cual me adueñé. No va a importar si hay o no alguien a mi lado, va a importar si hay alguien que quiera estar...si en algún momento querré que ese alguien esté.

Por lo demás es hacer nada, respirar y palpitar continua, repetitiva, mortalmente. Y cuando todos son felices yo no necesito sonreir, y una que otra lágrima no hacen mal...cuando estás seguro de hacia a donde caen.

¿Un nuevo inicio? ¿Cambiar desde ahora? Olvídalo, eres y serás igual pues es la cadena que arrastras. ¿Ser mejor? Tú no quieres ser mejor, solo quieres que tus defectos se vean menos, aunque para verlos solo se necesiten un par de ojos. Pero al menos sabías que querías aunque no lo fueras a conseguir nunca...

...yo me harté de pensar que ahora solo estoy...deambulo y estoy, floto y estoy...estoy porque no tengo otra opción más que estar.

Por momentos quisiera volver, ir una o dos veces y luego dejarlo. Pero luego solo me recuesto y espero... por algo que no sé que es, que no sé si vendrá... o si siquiera piensa en venir. Y es que esperé mucho tiempo por cosas ciertas, tanto que las inciertas suenan más seguras.

Y es que esperamos tanto a que la realidad sea como la fantasía que la fantasía se vuelve nuestra realidad, por pensar que esto no es suficiente...

... a veces me pregunto por qué necesitaría más...

... que otra cosa podría necesitar...

...que necesitas tú...

Y cinco minutos después simplemente vuelvo a dormitar. No te confundas, no es que no me importe... es solo que....

...eso...no me importa.