domingo, 30 de diciembre de 2007

Mitos y leyendas?

La mayor parte de canciones de amor hablan de desamor, las novelas muestran traiciones, engaños y farsas, me pregunto si el amor verdadero al final se quedó en los cuentos de hadas o quizás en Dios...para los que aún creen en Él.

Es cierto que la mayor parte de mi vida la paso entre sueños, pensando, solo en un mundo donde no sé lo que espero, quizás sufrir menos, tal vez reír más o quizás no espero nada. Sin embargo, tengo momentos lúcidoz en los que no soy tan patético, momentos donde regreso a este mundo y quiero cambiar algo. Mi padre me dijo "...si vas a ser abogado tendrás que ser corrupto...", mi hermano "...hay que equivocarse para aprender...". ¿Qué tan cierto se vuelve esto? Tanto tiempo he soñado que ahora la realidad se parece a una pesadilla, donde el amor se volvió solo una palabra y los sueños solo ideas, lugar donde gana quien es peor persona y el que ayuda se arriesga a morir.

No me lo niegues, acepta que así vivimos, quizás tú no, yo tampoco, pero eso nos rodea. Tanto me gustó la literatura, que ahora quisiera vivir en un cuento, creer que el bien triunfa sobre el mal no solo al final de la historia, que si el heroe muere entonces el pueblo conmovido realiza proezas en su honor, que las brujas pueden ser conmovidas por la nobleza humana, que aún hay dignidad y honra si se muere por amor. Quizás solo son sueños ahora, tal vez siempre lo fueron, pero pensándolo bien, eso le puede faltar a la gente...soñar un poco más.

Sin cordura y moral,
Con locura o desenfreno,
Como quiera decidirlo el cielo
Solo te quiero a ti.

Evitando las peleas,
Ahogando la faceta
Despiadada y amargada
Que creé para no vivir.

Riendo a tu ritmo,
Sentado en la mesa
Comiendo suplicios,
Bebiendo paciencia.

Sin ganas de tener frío
Y sentado en la nieve
Quiero que estés conmigo
Quiero tenerte siempre.

Entre estrofas, notas y signos,
Trazando una rosa triste,
Mojada por la lágrima
Que regalaste al cielo carmín.

Muriendo cada vez que quieres,
Matando todo lo que te aqueja,
Vivo rompiendo recetas
Vago recogiendo nostalgias.

Y Tú, tan sola y sonriente
Eres la bella durmiente
Y yo no hago más que solo leer
Mi propio cuento de hadas.

Seguiré soñando...espero algún día despertar y no notar la diferencia entre estar despierto y dormir.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Espejo

Ya me cansé de correr ¿por qué me sigues? No deberías hacerlo ya, hace mucho que te dije que te fueras. Se te hace difícil aceptar la realidad no? Al diablo los formalismos, hace mucho que me libré de ti y ahora por más que te necesité no vas a volver, es asi de simple mi amigo, ya no necesito el rencor ni el odio, ya no vivo de eso.

Nada de lo que digas me convencerá, todo acabó ya, entiéndelo antes de que no lo soporte. Mi venganza no es tuya, no la mereces, ya nada mio es tuyo, no habrá rastro de tu maldito ser en mi vida.

No es fácil, lo acepto, a veces me haces falta aunque luego me retracte, al otro lado del espejo todo es más sencillo si sonries por felicidad en vez de por disimulo. No volveré allí, no importa cuanto me lo pidas. Hoy será nuestra última pelea, nuestro último cometido y después de esto no quiero volverte a ver. Vamos a pasar a través de sangre, hueso y carne, sobre fuego, sobre lo que sea necesario, como siempre mi compañero, mi soporte, mi maldición... mi odio.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Mujeres

"Si, no puedes andar odiando a quien no te quiera como lo deseas. Alguien me decia "no puedes hacer que todos te quieran, pero puedes querer a todos", supongo que tenía razón. Siempre nos sentimos fracasados en algún momento carnal, muchas veces por las mujeres, benditas mujeres xD, las odiamos, las queremos, las soñamos, las olvidamos, pero nunca se van, siempre allí, más tangibles que nuestra propia vida, más anheladas que los deseos y a veces más temidas que la muerte, pero en fin, mujeres..."

Eso le puse a un amigo en su blog, recordando las interminables veces que las mujeres han afectado mi vida, recordando mi fobia, las interminables veces que sudé frente a una chica linda, las decepciones por ser callado y bastante tonto cuando era niño (lo de tonto no cambió mucho). En fin, si le debiera a alguien las interminables aventuras de mi vida, sería una mujer, ¿quién? No tengo idea, en verdad a todas, desde la que me hizo llorar hasta la que hizo que dejara de hacerlo. Desde la chica que hizo que perdiera los papeles por primera vez, pasando por la que por primera vez me dijo "si, quiero estar contigo", como olvidar a la que me dijo que era un idiota y terminando por la que ahora me confunde un poco, pero más que confundir, me encanta.

Da un poco de miedo pensar en esto, en la quizás dependencia que tengo a las mujeres, siempre presentes en mi vida, en mi mente, en mi literatura e incluso en mis pesadillas. Son las 2am y cuando despierte me arrepentiré de todo lo que puse ahora, no sé de que en verdad, pero sé que de algo me arrepentiré. ¿Cuál es el fin de esto? ¿Cómo acaba la historia que quiero contar? No sé amigo, no hay moraleja, no hay final, al menos mi final esta ahora dormida en su cama y yo sin dejar de pensar en ella, así que aún no pondré final, ¿tú? busca tu propio final, aunque suene egoísta. "De la abundancia del corazón habla laboca" dice la Biblia, pues mi corazón esta lleno de mujeres (no en el sentido que creerá cierto número de enfermos que leerá esto) de una forma o de otra. ¿Lamentable? No, yo solo le digo...humano.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Un extraño día

Caminé y caminé, sin descanso, sin preocupación, sin tiempo o concienca, solo caminé, solo. Pasé por sonrisas, tristezas, quejas, gritos humo y una que otra ilusión, nada me inmutaba, todo era ajeno a mi. ¿Dónde estabas hoy? ¿Desde que misterioso lugar me veías? Aunque ¿Me veías? Hoy no te sentí, pero no me sentí mal, solo ahora que sé que no estuviste, tú cara lo dice, pero tu culpa no me afecta, ni siquiera me importa la falta.

Tienes tu espacio, tu vida, tus sueños, no tienes que verme por siempre, admito que me gusta pero sería egoísta pedirte exclusividad. Se acabó la presión, los problemas y ese malestar que no quería alejarse y se pegaba a mi como un imán a la pantalla de una TV, comparación estúpida hasta que descubres que al sacar ese imán queda una marca que no sale. La huella se quedó, pero es eso, una huella y nada más, ya no quiero pensar en eso. Hoy no hay preguntas, es cierto, solo quiero verdades, a pesar de que hay una que no pueda decir aunque sea la que más me gusta.

Hoy no estas en ese silla, saliste a pasear con tus amigas, hoy no me miras, no estás para preguntarme nada, yo solo escribo y hablo como si escucharas aunque sé que no lo haces; sin embargo, no me siento mal, sé que estas, no aquí pero estas y eso no cambia, no aún al menos. Hoy voy a soñar, será contigo, volverás a tiempo para dormir o quedarás atrapada en el sueño de otro?

martes, 4 de diciembre de 2007

Se busca una sonrisa

No la encuentro, te lo aseguro ¿la haz visto? Es tonta, tímida, rara vez aparece pero siempre está allí, en la mirada, en la voz, en el alma, hoy no la encuentro, la extraño.
No, no es para mi, no es mía, es tuya, la busco para ti, porque tu la hiciste nacer y a ti quiero que vuelva incluso si por eso no la vuelvo a ver jamás, valdrá la pena al saber que estará bien en tu memoria.

¿Sabes? recuerdo cuando la vimos por primera vez, era hermosa, no tanto como tú pero lo era, se reflejaba en tus ojos como el Sol en el mar, solo que el Sol nunca me reflejó amor. Luego venía seguido a visitarme y me preguntaba por ti y reía con ella al pensar en que un "nosotros" era algo más que un tonto sueño.

La extraño, siento su ausencia y me duele, pienso en su pena y me mata. Pero va a volver, porque mi fe se fue con ella, y mi fe está pensando siempre en ti, porque te tengo fe a ti y mi sonrisa también. Sé que va a volver y volveré a hablar sobre ti con ella y reiremos y la luz nos unirá de nuevo en tus ojos. Rescatando mi alma, vas a volver conmigo...a la mirada de donde saliste.

Así

Que más puedo hacer, ya no puedo sonreir, no ahora al menos. Me duele el corazón, no, no es enfermedad, es solo dolor, pasajero pero dolor al final. Tú no tienes la culpa ¿quién la tiene? Ella no, nada hizo, en verdad nadie tiene la culpa, solo yo, es mi dolor y como siempre soy el único responsable por él.

Cuantas ganas de gritar y correr hacia ti, cuando arrogancia y orgullo para no hacerlo, cuanta tristeza callada bajo una sonrisa, cuanta falsedad. ¿Es acaso mía? ¿Me pertenece? ¿Dónde se fue mi virtud? Quizás este paseando por allí.

Quize un corazón nuevo, pero allí también estabas tu marcada, con plumón que no se borra sin importar cuantas veces lo lavé. Recogí mi corazón del basurero, magullado, sucio, y acabé limpiándolo con lágrimas que no sé de donde salieron porque en mis ojos solo había odio.

Así morí, apagué la luz que encendiste para que no me caiga en la oscuridad, me resigné pero me levanté de nuevo y la prendí. Allí estabas, llorando junto a la cama, como si hubieras hecho algo, ¿por qué no corriste? ¿por qué no dejarme? Algún día entenderé tu dedicación, hasta entonces solo la veneraré, hasta morir, porque sé que incluso allí me seguirás viendo, tan apacible y feliz como ahora.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Idas sin vueltas

¿Por qué no puedo decirlo? ¡Explicamelo! ¿Es tan difícil liberar a la misma libertad? Por una sola vez deja de mirarme con piedad, necesito algo más que piedad ahora. No, lo siento, no tienes la culpa, soy yo y mi maldito orgullo. No te pongas triste, ya estoy lo bastante mal yo. Si, sé que te importo, sé que te preocupas por mi, si, siento lo mismo, por eso no llores, mírame como siempre, quizas solo necesito eso, que me mires.

Tal vez hoy no debiste haberme visto, quizas levantarme de la cama solo fue el inicio de una fatalidad que no va a terminar cuando vuelva al lugar donde comenzo.

Será mejor que me vaya. ¿Vienes conmigo o te quedarás allí de nuevo? Hace días que estas alí, mirándome, ni una palabra, ni una señal, solo cuando estas triste. Extraño tu sonrisa, robártela de vez en cuando y sentir que ser ladrón valia la pena más que nunca. La voy a recuperar algún día y dejarás de estar sentada en la misma silla todas las noches, dejarás de contemplarme como un ser extraño, volverás a mi, a mi vida, a mi realidad... a mis sueños.